El monte tiene ojo.
Quien no sabe, no vale nada.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Con gente mal criada, nada.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Búho que come, o muere.
Fiar, en Dios y en otro no.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Amar y saber, todo no puede ser.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Saber poco obliga a mucho.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
El que da, recibe.
Sin dudar, no hay acertar.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Quien ama, teme.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Non hai peixe coma o porco.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Probando es como se guisa.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Para alcanzar, porfiar.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
No jales que descobijas.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Oír es precioso para el que escucha.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Cambiar de opinión es de sabios.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
El que no mira adelante, atrás se queda.