Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Santo que mea, maldito sea.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Los celos son malos consejeros.
A palabras necias, bofetones.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
A buen amo, mejor criado.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Dádivas quebrantan peñas.
Bien está lo que bien acaba.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Te conozco mascarita
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
No todos los que van a la iglesia son santos
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
No hay libro malo que enseñe algo bueno.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
La vida es así, y el día es hoy.
Con el amor está el temor
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
A fullero viejo, flores nuevas.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
No hay alegría sin aburrimiento
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
Quien bien ata, bien desata.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Lo bello es difícil.
Aquel que guarda siempre tiene.