Amigo leal y franco, mirlo blanco.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
El vino malo es mejor que el agua buena.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Más vale odiado que olvidado.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Se sincero y honesto siempre.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Todos los extremos son malos.
Desee bien, sea bueno.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
A carne mala, buena salsa.
El que mal vive, poco vive.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Comida que escasea, bien se saborea.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.