Toda virtud está siempre entre dos vicios
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Si careces de amigos tendrás menos enemigos.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Pobre atestado saca mendrugo.
El mal llama al mal.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
A la hora mala no ladran los perros
El malo mundo está y peor se pondrá.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Secreto a voces.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
No hay tan buen compañero como el dinero.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Vida bien concertada, vida holgada.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Más vuela la fama mala que la buena.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Son más los días que las alegrías.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Buena es la linde entre hermanos.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.