Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
A barco nuevo, capitán viejo.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
A perro viejo no hay tus tus.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Intimidades, solo en las mocedades.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
El necio o no se casa o se casa mal.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Foso y vallado, buen cercado.
Quien no madruga, no caza boruga.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
A buey viejo, no le cates abrigo.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.