El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
De barriga gigante, pedo retumbante.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
El abad canta donde yanta.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Carne puta no envejece.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
La crianza aleja la labranza.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
En pedregal no siembres cereal.
La mejor bellota es para el peor marrano.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Tentar la huevera a las gallinas
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
No hay alegría sin aburrimiento
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Donde hay gallo, no canta gallina.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
A llorar al cuartito.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Querer matar dos moscas de un golpe
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.