Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Antes de que acabes, no te alabes.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
El que come aprisa, come mal.
El que espera desespera.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
El tiempo todo lo amansa.
No se puede recoger la cosecha, antes de la siembra.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Cojo con miedo, corre ligero.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Cuando masques, no chasques.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Bastante colabora quien no entorpece.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
No comas ansias.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Al bobo, múdale el juego.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
Más fácil es ganar que conservar.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Guerra avisada no mata soldado.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Enójate pero no pegues.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.