Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Al tonto se le conoce pronto.
De millor palla fixen eu esterco. De mejor paja hice yo estiércol.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
El que da primero da dos veces.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Gato con guantes no caza ratones.
Más vale estar pelada que amortajada.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
El gato maullador, nunca buen cazador.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Más vale maña que fuerza.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Para aprender, nunca es tarde.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
A veces caza quien no amenaza.
No te duermas entre las pajas.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
Zapato que aprieta, no me peta.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Paciencia piojo que la noche es larga.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
A buenas horas, mangas verdes
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.