A cautela, cautela y media.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
De padres gatos, hijos michinos.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Para vos me peo y para otro me afeito.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Peor es la moza de casar que de criar.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
De padres bocois hijos cubetas.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Ni tanto ni tan calvo.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Al hombre mayor, dale honor.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Soltero maduro, maricón seguro.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Más ven cuatro ojos que dos.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Mal oledor, mal catador.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Cada malo tiene su peor.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.