Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Más se junta pidiendo que dando.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Sin precio no se han las mujeres.
Santo Tomás, una y no más.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Cojo con miedo, corre ligero.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Por unos pierden otros.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Dar una de cal y otra de arena.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Quien vende barato vende doblado.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Hace mal quien lo secundario hace principal.
El toro y el melón, como salen, son.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Si el caballo no sube, el burro mucho menos.
¡Se nos creció el enano!
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
El cornudo es el último que lo sabe.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Pocos pelos, pero bien peinados.
El que está en el lodo querría meter a otro.