Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
La col hervida dos veces mata.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Le dijo la sartén al cazo.
El que come solo, muere solo.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
A carne de lobo diente de perro.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Dar caramelo.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Palabra de boca, piedra de honda.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Por los ojos entran los antojos.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Con las buenas palabras nadie come.
A gana de comer, no hay mal pan.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Está como aji titi.
Cague la espina quien se comió la sardina.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
No eches toda la carne al asador.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
A buen hambre, no hay pan duro.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Tragando aunque sea saliva.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
A diente cogen la liebre.
El diente de la cabra menos come que daña.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
Al perro muerto, échale del huerto.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Gota a gota, la mar se agota.
A flores nuevas, afeite perdido.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.