El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Parecer uña y carne.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
A capa vieja no dan oreja.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
Aire de Levante, agua delante.
Al loco y al toro, dale corro.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Cochino matado, invierno solucionado.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Nunca falta un culo para un bacín.
Amor con hambre, no dura.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Bollo de monja, costal de trigo.
Esto huele a cuerno quemado.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
El que fía, o pierde o porfía.
Eres lo que comes.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Deja al menos un huevo en el nido
Después de un gustazo, un trancazo.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Aún no asamos y ya pringamos.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
La gotera cava la piedra.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Las palabras se las lleva el viento.