Cuidado con la adulación
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Non hai pega sen mancha branca.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Cantad al asno y soltará viento.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Por los cuernos se agarra el toro.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Fíate del santo y no le prendas vela.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Mal apaña quien no engaña.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Dios aflige a los que bien quiere.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Al asno no pidas lana.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.