Fiado has, tu pagarás.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Oveja de todos, cómenla lobos.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Come con él, y guárdate de él.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Santo Tomé, ver y creer.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Cabra coja, mal sestea.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Madre pía, daña cría.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
El padre para castigar y la madre para tapar.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
El que nada duda, nada sabe.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
La necesidad tiene cara de hereje.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.