El malo siempre piensa engaño.
Acertar errando es suerte y no talento.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Dar patadas de burro.
Del falso bien viene el auténtico mal
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
El corazón que sabe temer sabe acometer.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Los hombres son mejores que su teología
Errando errando, se va acercando.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Mujer que se queja, marido que peca
El que ama, teme.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
A preguiça se deu bem.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
A bestia loca, recuero modorro.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
A la bestia cargada el sobornal la mata.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Los celos son el amor propio de la carne
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Pobre atestado saca mendrugo.
El hombre propone y Dios dispone.
El que algo teme, algo debe.
El hombre nació para morir, es mortal.
El peor de los males es tratar con animales.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
A tal amo tal criado.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.