Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
La abundancia da arrogancia.
El amor no quiere consejo.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Confesión hecha, penitencia espera.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
El pobre de su pobreza no sale.
Carne a carne, amor se hace.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
A cada cajón, su aldabón.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
A gallo viejo gallina joven.
La casa esta donde el corazón.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
El día nunca retrocede de nuevo.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
A la madrastra, el nombre le basta.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Llegar y besar el santo.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Aprendo mientras vivo.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Ni es carne, ni es pecado.
Del falso bien viene el auténtico mal
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.