Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Madre quiero ser, e hijos tener.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Echarle mucha crema a sus tacos
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Tal padre, tal hijo.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Quien la haga que la pague.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
El maestro sabe lo que hace.
La ocasión es la madre de la tentación.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Santo Tomé, ver y creer.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Del lobo un pelo.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Dos perros pueden matar a un león.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Una buena acción es la mejor oración.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El que espera desespera.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.