Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Mucho gana quien no Juega.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Riqueza vieja es la nobleza.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Palabras sin obras, barato se venden.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Harto da quien da lo que tiene.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Al que quiera celeste, que le cueste.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
El duro del casado vale dos cincuenta.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
A la fortuna, por los cuernos.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Al más charrán paga le dan.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
La magnificencia prestada, es miseria.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Don Din nunca parece ruin.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Lo malo nunca es barato.
Hay que dar para recibir.
Buscarle la quinta pata al gato.
Esto vale lo que un ojo de la cara.