El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Buen moro, o mierda u oro.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Un pie calzado y otro descalzo
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
La mujer rogada y la olla reposada.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
La risa va por barrios.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Cada necio quiere dar su consejo.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Ahora adulador, mañana traidor.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Ahora sí se monto la gata en la batea
El amor reina sin ley
La mujer golosa o puta o ladrona.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Calienta más el amor que mil fuegos
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.