En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Palabra de cortesano, humo vano.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Una sola vez no es costumbre.
El que tiene boca, se equivoca.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
El sabio calla, el tonto otorga.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
A mucho hablar, mucho errar.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Loquillo y los Trogloditas.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Año de nieves, año de bienes.
A todo coche, le llega su sábado.
Inútil como cenicero en moto.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Más vale la sal, que el chivo.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Una abeja vale más que mil moscas
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.