Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Hablar más que lora mojada.
Voz del pueblo, voz del cielo.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
A quien presta nada le resta.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Todo tiene un fin.
la ropa son alas.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
A barriga llena, corazón contento.
Casarse bajo el palo de la escoba
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
El que nada debe nada teme.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Una mano no aplaude. Dos manos si.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Cambiar de opinión es de sabios.
Lo fiado es pariente de lo dado.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Los justos pagan por pecadores.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Decir, me pesó; callar, no.
Hay gustos que merecen palos.
Echar confites a un cochino, es desatino.