Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Te paso la pala diego
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
El caracol donde nace, pace.
Atáscate, que hay lodo.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Hasta el rabo, todo es toro.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Más se junta pidiendo que dando.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Lo que va viene.
Lo que se da no se quita.
Por sus hechos los conoceréis.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Para que quiere cama el que no duerme.
Quien siembra, siega.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.