Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Hierba mala nunca muere.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Más vale tuerta que muerta.
Maestre por maestre, seálo éste.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
El sueño es alimento de los pobres.
Amar a todos, confiar en nadie.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Burro cargado, busca camino.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Si nos hacemos polvo, nos harán lodo.
Para lograr buen tocino, hay que engordar al cochino.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
El pasajero se conoce por la maleta.
Quien no miente no viene de buena gente.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
El sucio quiere ensuciar al otro.
El vino es la ganzúa de la verdad.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Quien te quiere, te aporrea.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
El lo que se pierde, se aprende.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Quien se va, vivo y muerto está.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.