Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
No hay alegría sin aflicción.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
El agraviado, nunca desmemoriado.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Olvidar una deuda no la paga.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Cada uno tiene su alguacil.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
El amor no respeta a nadie
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
La casa esta donde el corazón.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Al potro que le alabe otro.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
La alegría todo mal espanta
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Eres lo que comes.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Quien prestó, perdió.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Con el engañador, se tú mentidor.
Cuando dude, no saludes.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Mala yerba, mucho crece.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Vale más ser ralos que calvos.