El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Caras vemos, corazones no sabemos.
La virtud en sí es un premio
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Chicharra que canta, calor adelanta.
El ojo quiere su parte
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
El buey solo bien se lame.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
A tal puta, tal rufián.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Otoño entrante, barriga tirante.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Voz del pueblo, voz de Dios.
El hablar bien, poco cuesta.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
El amor reina sin ley
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Quien mucho da mucho recibe.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
De saltamontes a chicharra poco marra.
De persona palabrera, nunca te creas.
Guerra avisada no mata soldado.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
A buey viejo, no se le saca paso.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.