A cada uno Dios da el castigo que merece.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Muchos componedores descomponen la novia.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
La nieve en Diciembre es de hierro.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
No vale un ardite.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Muerte deseada, vida prolongada.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Manos blancas no ofenden.
No hay ladrón sin encubridor.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Cada cual es dueño de su miedo.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Me mandaron a la guerra sin fusil.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
A Dios, lo mejor.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Vive tu vida y no la de los demás.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.