La razón y el agua hasta donde dan.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Faldas largas, algo ocultan.
Agua al higo y a la pera vino.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Pereza no alza cabeza.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
La muerte tiene las piernas frías.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Si no es gato, es gata.
Sin padrino no hay bautizo.
Donde entra beber, sale saber.
Borrego al camión, duro a la montera.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
Zurcir bien es más que tejer.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
La familia pequeña, vive mejor.
Al último siempre le muerde el perro.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
El comer, es maestro del beber.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.