La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Antes que el deber está el beber.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Casa convidada, pobre y denostada.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Lo que no se conoce no se apetece.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
A amante que no es osado, dale de lado.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Al hombre mayor, dale honor.
El que mucho duerme poco aprende.
Cada palo que aguante su vela.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Bueno es que haya ratones, para que no se sepa quién el queso se come.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Todo flujo debe tener su reflujo.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Más claro, agua.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Salud perdida, salud gemida.
El que tiene sed, busca agua.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
El borracho, de nada tiene empacho.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.