Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Según el sapo es la pedrada.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
La sal no es atacada por las hormigas.
A veces se llora de alegría.
Hay que comer para vivir, no vivir para comer.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
La palabra emitida no puede recogerse.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Hay más días que ollas.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
De padre carpintero, hijo zoquete.
Olla remecida u olla bien cocida.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Los golpes hacen silencio.
Bebes vino, no bebas el seso.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Está como aji titi.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Antes que el deber está el beber.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.