No hay más sordo que el que no quiere oír.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
No es ni chicha ni limonada.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Agua fina saca la espina.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Bollo de monja, costal de trigo.
A cama chica, echarse en medio.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Marido rico y necio no tiene precio.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Marido celoso, viejo mañoso.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
La lluvia viene después de los bosques.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Antes de que acabes, no te alabes.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
En tiempo de guerra cualquier hoyo es trinchera.
La mala vida acaba en mala muerte.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Hacer de tripas corazón.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Quien solo vive, solo muere.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Mal duerme quien penas tiene.
Dar y tejer es buen saber.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Maldigo el diente que come la simiente.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.