Parece barril sin fondo.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Una deuda, veinte engendra.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Fiar, en Dios y en otro no.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Salir junto con pegado.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
A las obras me remito.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
El amor no se oxida
Costumbre mala, desterrarla.
Contra el flato, bicarbonato.
Rogar a Dios por los santos, más no.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Al dedo malo, todo se le pega.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Cuando te den, da.
Este se mete como Juan por su casa.
En ningún apostolado falta un judas.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Entre pitos y flautas.
Las paredes oyen.
Quien la haga que la pague.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Las armas, el Diablo las carga.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Le puso el dedo en la llaga.
A buena confesión, mala penitencia.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Jodido pero contento.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Para que quiere cama el que no duerme.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.