Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Hay que dar el todo por el todo.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
A traidor, traidor y medio.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Señor por señor, el padre es el mejor.
Quien más tiene, más quiere.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Quien mucho desea, mucho teme.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Primero es la camisa que el sayo.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El zorro viejo huele a trampa.
Juego de bolos no lo entienden todos.
El diente de la cabra menos come que daña.
Donde comen cuatro comen cinco.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Espéjate para que veas cómo eres.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.