Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Honor a quien honor merece.
El que mal se maneja, despacio padece.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
En buena casa, mal inquilino.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
No somos ríos, para no volver atrás.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
La zorra no se anda a grillos.
Detenerse después de probar un poco algo.
La glotonería acaba con muchos.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Nadie se hace rico dando.
Tres al saco y el saco en tierra.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Mal largo, muerte al cabo.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
De bajada todos los santos ayudan
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Quien come aprisa, come mal.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.