El amor es para los hombres el estado natural del alma
El ladrón no roba jamás una campana.
Toma y daca.
Quien no canea, calvea.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Bebe y ata la bota.
La pasión embellece lo feo
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
El amor es ciego.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Quien hizo una, hará ciento.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Solo los pies del viajero saben el camino.
Todo lo que no es dado es perdido
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Hijo descalostrado, medio criado.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Real que guarda ciento, es buen real.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
El abad canta donde yanta.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Más sabe una suegra que las culebras.
No dejar títere con cabeza.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Canario triste, no come alpiste.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
La mejor bellota es para el peor marrano.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Dar puntadas.
El que la deba, que la pague.