Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Comprar al pobre, vender al rico.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
El mucho joder empreña.
A buen señor, buena demanda.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Bien casada, o bien quedada.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Unos mueren para que otros hereden.
No dar pie con bola.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
El perro flaco todo es pulgas.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Hay más días que sandías.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Para todo perdido, algo agarrado.
El que nada tiene, nada vale.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
El que escucha su mal oye.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
A la hija casada sálennos yernos.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
De lejos parecen y de cerca son.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Ante Dios, todos somos iguales.
Cada casa es un caso.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Bien vivió quien bien se escondió.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.