Al buen sordo, pedo gordo.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Ligero como el ave de San Lucas.
La adoración es una admiración trascendental
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Qué satisfacción estar enamorado
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
A ave de paso, cañazo.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Pan ajeno nunca es tierno.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Más vale prevenir que curar.
A largos días, largos trabajos.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
Hijos casados, trabajo doble.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
La vida da muchas vueltas.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Una alegría esparce cien pesares.