Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Hombre intranquilo vale por diez.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Presto se va el cordero como el carnero.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Le busca las cinco patas al gato.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
No hay mano que pueda para el tiempo
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
A cada cajón, su aldabón.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Gran tocado y chico recado.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
A tres de pelea, enséñales la suela.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Al buen sordo, pedo gordo.
En casa del herrero, asador de madero.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
El que da, recibe.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.