No caben dos pies en un zapato.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
La barba no hace al filósofo
Andar con pies de plomo.
A ama gruñona, criada rezongona.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
A perro viejo no hay tus tus.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Quien calladamente arde, más se quema.
Quien mal cultiva la tierra a su país hace la guerra.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
El que busca, encuentra.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
De sabios es cambiar de parecer.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
Algo es algo, menos es nada.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.