¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
Callar como puta tuerta.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Lo que sea que suene.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Quien cae no tiene amigos.
Más chulo que un ocho.
Marido, comprad vino; que no lino.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Tapados como el burro de la noria.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Buena olla y mal testamento.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Dos no discuten si uno no quiere.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Más da el duro que el desnudo.
Volverse humo.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Quien pregunta, no yerra.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Viejos los cerros y reverdecen
La imagen de la amistad es la verdad
Buenas razones cautivan los corazones.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.