Al desagradecido, desprecio y olvido.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Favor publicado, favor deshonrado.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Dos agujas no se pinchan.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Mas papista que el Papa.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Barbas mayores quitan menores.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Cantando se van las penas.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
La alegría es el mundo de la libertad
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
El invierno es el infierno de los míseros
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
La mentira es animal de quinta vida.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Buena muerte es buena suerte.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Sin puta y ladrón no hay generación.