Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Culo veo, culo quiero.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Para el avaro, todo es caro.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
O Cesar, o mierda.
Quien anda mal, acaba mal.
Arroz pasado, arroz tirado.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Hierba mala nunca muere.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Llamame tonto y dame pan.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
El que calla, no dice nada.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Calumnia, que algo queda.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Joven intrépido no deja memoria.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.