Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Julio, siega y pon tres cubos.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Bien cantas, pero mal entonas.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Bragueta abierta pájaro muerto.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Buen cazador, mal labrador.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
¿Quien es tu hermano?. El vecino más cercano.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Así se mete, como piojo en costura.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
De mi maíz ni un grano.
Aprendo mientras vivo.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Juez que dudando condena, merece pena.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
La noche para pensar, el día para obrar.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.