Las cosas de palacio van despacio.
Más merece quien más ama.
La lengua queda y los ojos listos.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Marido celoso, viejo mañoso.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Lo imposible, en vano se pide.
Hombres de noche, muñecos de día.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
A barco viejo, bordingas nuevas.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Conozco al viajero, por las maletas.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
El hogar del Ingles es su castillo.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Sabe más que el tocino rancio.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
El trabajo por la mañana vale oro.
A cabo de rato, Andújar.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Amor viejo, pena pero no muere.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Cuenta errada, no vale nada.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Suelo mojado, cajón seco.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Paciencia piojo que la noche es larga.