Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
El buscador es descubridor.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Hacer agua los dientes.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
La buena vida no quiere prisas.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Donde hay hambre no hay pan duro.
Sayo que otro suda, poco dura.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
El dedo malo, se corta y se vota.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
El uso hace al maestro.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Fiado has, tu pagarás.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Quien dice lo que no siente, miente.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
No necesito tecomates para nadar.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Quien nada pide, nada recibe.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Bien canta Marta después de harta.