No es para cualquier chiflar a caballo.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
El que juega con fuego, se quema.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Un real de deuda, otro acarrea.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Ni agradecido ni pagao.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Manda, manda, Pedro y anda.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Quien destaja no baraja.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Regla y compás, cuanto más, más.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Nadie busca ruido con su dinero.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas