Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
A quien espera, su bien llega.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Belleza de cuerpo no se hereda
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Persevera y triunfarás.
No hay mejor red que la que coge el pez.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
No se manda al corazón
Haces mal, espera otro tal.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Mucho saber, menos ignorar es.
Qué buenos semos, mientras comemos.
El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Todo lo prieto no es morcilla.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Dos fuentes, dos ríos.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Lo que es bueno para el bazo, no lo es para el espinazo.
La mierda cuando la puyan hiede.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
El hombre es para el hombre un espejo.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Cada hombre deja sus huellas.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.