Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Achaque el viernes por comer carne.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Molino que no muele, algo le duele.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
A caballo de presente no se le mira el diente.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
El gandul es un cadáver con apetito.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Mujer casada, casa quiere.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
Las buenas labores honran a los labradores.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
A cada cerdo, le llega su sábado.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Callen barbas y hablen cartas.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Más da el duro que el desnudo.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Taberna sin gente, poco vende.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.