A la mujer brava, la soga larga.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Quien la haga que la pague.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Trabajo empezado está medio hecho
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Acúsole porque pisó el sol.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Despacio, que llevo prisa.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Nadie da lo que no tiene.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
El que trae , lleva.
Oveja que anda, bocado halla.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Magra olla y gordo testamento.
La Cruz, la viña reluz.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Hacer callar es saber mandar.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
El amor es una hierba espontánea
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Paga para que te acrediten.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Llámala puta, pero no la llames fea.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.