El agua del pozo no fluye en el agua del río.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Quien la haga que la pague.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
Trabajo empezado está medio hecho
A la mujer brava, la soga larga.
Acúsole porque pisó el sol.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Nadie da lo que no tiene.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
El que trae , lleva.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Despacio, que llevo prisa.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
A quien dices el secreto das tu libertad.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Oveja que anda, bocado halla.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
La Cruz, la viña reluz.
Hacer callar es saber mandar.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Magra olla y gordo testamento.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.