Bien está San Pedro en Roma.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
No ofende quien quiere sino quien puede.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Tiene el sartén por el mango.
El niño regalado, siempre esta enojado.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Más perdido que un moco en una oreja.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
A donde las dan, allí las toman.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
A viña vieja, amo nuevo.
A gran seca, gran mojada.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
No hay dicha, sino diligencia.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Molino parado no gana maquila.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.