La mujer buena, inapreciable prenda.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Ruin amigo no vale un higo.
Pasado mañana, mañana será ayer.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Es puerco de la misma manada.
A mucho vino, poco tino.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Año lluvioso, échate de codo.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
El mal trago pasarlo pronto.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Más largo que un día sin pan.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
A cada cerdo, le llega su sábado.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Lo que haces, encuentras.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Cada uno es maestro en su oficio.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.